Las calles de Corrientes comenzaron a pavimentarse en 1886, cuando se aplicó un impuesto especial para costear las obras. Las primeras cuadras se hicieron con adoquines de madera importados de Estados Unidos.
En 1895 se dispuso que el pago del pavimento quedara a cargo de los vecinos, con un valor de 10 pesos moneda nacional por metro cuadrado.
Para 1900 la ciudad ya tenía 52 cuadras entre adoquines de madera y graníticos. Ese mismo año comenzaron a colocarse los cuarcíticos provenientes de Mercedes, transportados en tren, que pronto se convirtieron en los más comunes.
El ingeniero Magno Twenthe elaboró en 1897 un plano donde se registraban 87 cuadras empedradas, dato que se publicó en la Guía General de la Provincia de 1910. Entre 1900 y 1927 se sumaron 70 más, todas con cuarcíticos, hasta alcanzar las 110.
En 1902, el ingeniero Ildefonso Casanova ofreció construir 40 cuadras a cambio de la explotación del Mercado Central por diez años, pero el acuerdo nunca se concretó.
El gran salto llegó entre 1928 y 1931, cuando la empresa Geopé levantó 300 cuadras de hormigón armado. Se iniciaron los primeros tramos de la avenida Costanera, que terminaron en la década del 50.
En los años 40, la empresa Bocazzi sumó unas cien cuadras en los barrios del Este y el Norte y pavimentó la avenida Maipú, que unía la 3 de Abril con el acceso al Matadero.
En 1944 se abrió una etapa distinta con las primeras cuadras asfaltadas en el parque Mitre, seis en total, que marcaron el inicio de un nuevo tiempo en la historia de las calles correntinas.
Fuentes consultadas: archivos históricos y antiguos recortes periodísticos.

