Ignacio Porra participó del Encuentro Internacional de Acordeonistas en Río de Janeiro, un evento que congregó a intérpretes de Japón, Italia, Uruguay, Suiza y diversas regiones de Brasil.
Representó a Corrientes y al país junto a su padre, Héctor, quien lo acompañó con guitarra y canto. "Cada artista llevó la música de su tierra, y a mí me tocó ejecutar con orgullo y emoción chamamé", contó.
Durante su estadía de dos semanas, actuó en el teatro del Centro Cultural de Música Carioca Artur da Távola, en el barrio de Tijuca, y grabó presentaciones para canales de televisión de San Leopoldo, San Lorenzo, Minas Gerais y Río de Janeiro, difundiendo el repertorio tradicional correntino.
En los próximos meses, lanzará su nuevo álbum Chamamé en el fin del mundo, grabado en Punta Arenas, Chile, junto a músicos invitados como Los Chamanes de la Patagonia, David Toledo, Renacer del Pago y Colivoro. El material saldrá bajo el sello Quincha Music Group, con el que Porra busca fortalecer los lazos culturales entre Corrientes y el sur chileno.
También proyecta concretar el primer Festival del Chamamé en Chile, una iniciativa que busca unir territorios a través de la música. A la par, seguirá enseñando acordeón a sus alumnos de distintas provincias argentinas y de países como Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil y España. Para 2026 tiene previstas giras y clases magistrales en distintas regiones de Chile y Brasil.
Según Porra, "el chamamé es sentimiento, es familia, es un modo de vida. Desde el vientre de mi madre escucho chamamé”, relató. Hijo de una familia de músicos y ahijado de Dominguito Espinoza, recuerda el gesto de Raúl Barboza cuando lo alzó en brazos y le anunció a sus padres que sería acordeonista.
"En Chile lo estudian en todos los niveles educativos, lo adoptaron como parte de su folclore y lo defienden con respeto, igual que las vestimentas gauchescas y el idioma guaraní. Me asombró el conocimiento y el interés de los niños. El futuro del chamamé está asegurado" concluyó.

