LA VERDAD SOBRE LOS ESPÍAS EN LA GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA

Antes de la ocupación paraguaya de Corrientes del 14 de abril de 1865, el gobierno de Paraguay ya tenía una red de espías e informantes dentro del territorio correntino. Uno de los principales agentes fue Miguel Rojas, en contacto permanente con el ministro paraguayo José Berges.

Rojas se instaló en la ciudad de Vera bajo la cobertura de compra y venta de hacienda. Desde junio de 1864 enviaba correspondencia hacia Asunción con datos políticos, militares y sociales sobre Corrientes. Documentos del Archivo General de la Provincia de Corrientes y del periódico El Progreso del 28 de julio de 1864 dieron cuenta de esos intercambios.

La inteligencia paraguaya seguía de cerca los movimientos de militares y dirigentes correntinos. Un informe del 21 de junio de 1865 mencionó al general Cáceres, al coronel Reguera, al coronel Rojas, al coronel Silva y al doctor Colodrero.

Parte de las tareas apuntaban a detectar quiénes apoyaban al Paraguay y quiénes mantenían posiciones contrarias. Entre las personas bajo vigilancia estaban Roberto Billinghurst, Arturo Álvez y Víctor Silvero, quien después integró la Junta Gubernativa de Corrientes.

La situación política provincial también sobresalía en los periódicos de la época. El Independiente mantenía una línea favorable al Paraguay, mientras El Progreso respaldaba la política liberal de Nicanor Cáceres y Manuel I. Lagraña.

Desde diciembre de 1864, los reportes enviados por Miguel Rojas pasaron a redactarse todos los días y con horarios precisos. Los agentes paraguayos también hacían circular propaganda favorable al Paraguay entre la población correntina.

Recreación digital.

Parte de esos mensajes buscaban instalar posiciones republicanas y críticas hacia Brasil entre los gauchos de la región. Registros del Archivo Nacional de Asunción señalaron que esas acciones formaban parte del sistema de inteligencia paraguayo instalado en Corrientes.

Otro de los participantes dentro de esa red fue el cura paraguayo José María Acosta. El religioso enviaba cartas directamente a Francisco Solano López con información sobre la reacción de los correntinos frente a la ocupación paraguaya.

Durante la permanencia militar paraguaya en Corrientes, los informes enviados hacia Asunción detallaron movimientos, opiniones y el clima político dentro de la provincia. Ese sistema comenzó a desaparecer después de la retirada paraguaya y de las derrotas sufridas por el ejército de Solano López.

A fines de 1865 trascendió el arresto de correntinos acusados de colaborar con tropas paraguayas. El periódico El Nacionalista publicó el 9 de febrero de 1866 información sobre espías paraguayos dentro del campamento argentino.

Días después, el mismo diario reclamó mayor vigilancia, mejor iluminación en las calles y el uso permanente de papeletas de identificación para controlar el movimiento de personas dentro de Corrientes.

Los espías eran conocidos como "bomberos" y tenían uno de sus puntos de apoyo en la ciudad de Vera. Ediciones de La Esperanza del 17 de noviembre de 1865 y de El Nacionalista del 9 y 14 de febrero de 1866 mostraron la preocupación existente por las infiltraciones paraguayas.

Las publicaciones de la época sostenían que la infiltración paraguaya resultaba favorecida por la frontera compartida entre Corrientes y Paraguay, además de las similitudes físicas, lingüísticas y culturales entre paraguayos y correntinos.

Durante la ocupación paraguaya de 1866 los infiltrados siguieron activos, aunque la presencia de espías disminuyó después de las derrotas militares y de la retirada paraguaya del territorio correntino.

Los informes circulaban mediante José Berges y, en algunos casos, llegaban directamente a Francisco Solano López. El Nacionalista del 16 de mayo de 1866 sostuvo que la red de espionaje paraguaya funcionó durante tres años y fue utilizada para preparar ataques y defensas durante la Guerra de la Triple Alianza.

Fuente consultada: "La Guerra de la Triple Alianza a través de los periódicos correntinos, 1865-1870", libro de Dardo Ramírez Braschi.

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