RAMÓN ESTIGARRIBIA, FIGURA DEL CHAMAMÉ CORRENTINO

Ramón Estigarribia nació el 13 de mayo de 1910 en Curuzú Cuatiá y fue una de las figuras destacadas del chamamé tradicional. Acordeonista, autor y compositor, desarrolló gran parte de su trayectoria artística en Buenos Aires, ciudad a la que se radicó hacia 1927. A lo largo de su carrera integró conjuntos fundamentales del género, participó de grabaciones históricas y dejó composiciones que continúan formando parte del repertorio chamamecero.

En 1948. Fundación Memoria del Chamamé.

A fines de 1930 se incorporó al conjunto de Mauricio Valenzuela, con el que realizó sus primeras grabaciones para RCA Victor. En esa etapa registró obras propias, entre ellas “Barrio Centenario”, dedicada al barrio de su ciudad natal. Durante los años 40 formó un conjunto junto a Tránsito Cocomarola, además de Pedro de Ciervi y Adolfo Barboza. Paralelamente participó de bailes y reuniones populares en bares y cafetines del barrio de La Boca, antes de consolidarse como músico profesional.

Posteriormente creó el conjunto “Azul y Blanco”, con el que se presentó durante varios años acompañado por intérpretes como Constante Aguer, Policarpo Benítez, Francisco Casís, Damasio Esquivel, Herminio Cejas y La Cruz Insaurralde. También participó en grabaciones del sello Magenta Discos
 junto a Mario Millán Medina.

Entre sus composiciones más difundidas se encuentran “Escobillando”, “Don Telé”, “Adiós Curuzú Cuatiá”, “El galpón” y “El gateao”, estas dos últimas realizadas en colaboración con Tarragó Ros. Estigarribia fue además reconocido por su estilo interpretativo en el acordeón de dos hileras, asociado con el llamado “chamamé maceta”, corriente que tendría amplia influencia en músicos posteriores. Falleció el 21 de junio de 1971 en Villa Fiorito.

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