Raúl Barboza fue un músico del chamamé correntino con proyección fuera del país. Difundió la música litoraleña en Argentina y Europa. Entre 1980 y 1985 dio entrevistas a medios del NEA, donde dejó su mirada sobre distintos temas.
"El folklórico no pierde vigencia, hay una búsqueda de lo auténtico", sostuvo, y puso el foco en los jóvenes dentro de esa recuperación.
Detalló que ese trabajo incorporaba instrumentos poco habituales en el chamamé, como saxofón, violín, bandoneón y percusión. Aclaró que esa apertura no implicaba dejar la raíz. "Todo se hará sin que pierda el olor a algarroba", remarcó.
También repasó su recorrido y el sentido de su tarea. Citó presentaciones en China y Rusia y planteó al artista como transmisor cultural. "Somos transportadores de la música", expresó, junto con la idea de sostener y proyectar las composiciones heredadas sin perder identidad.
Biografía
Nació el 22 de junio de 1938 en la capital correntino. A los seis años comenzó a tocar el acordeón. En la década de 1950 se inició como profesional y compartió escenarios con la compañía de Ariel Ramírez.
En 1964 editó su primer disco "Presentando al nuevo ídolo del Litoral". Durante los años 70 se consolidó como solista con trabajos como Coronación del chamamé (1973) y Para que baile mi gente (1974). Entre 1977 y 1982 grabó con Ariel Ramírez, Eduardo Falú, Mercedes Sosa y otros artistas del folclore argentino.
En 1985 recibió el Premio Konex al Mérito como uno de los cinco mejores solistas masculinos de folklore de la década. Dos años después se radicó en Francia, donde comenzó a difundir el chamamé en Europa. En 1993 obtuvo el Grand Prix Charles Cros y otros reconocimientos.
En 1999 presentó "La tierra sin mal", pieza central de su etapa europea. En 2000 fue reconocido por el gobierno francés. Volvió a recibir el Premio Konex en 2005 y 2015, en las categorías folklore e instrumentista.
Su discografía se amplió con Barboza Cuarteto (2016), Tango y 12 de julio en París (2019), junto a Daniel Díaz y Norberto Pedreira, y Souvenirs Panamericanos (2023), también con Díaz.
En 2022 la Universidad Nacional de Rosario le otorgó el doctorado honoris causa. Falleció en París, Francia, en agosto de 2025.
